Cantaba una vez Bob Marley:

If you know your history, then you would know where you coming from, then you wouldn’t have to ask me, who the heck do I think I am.

Si no sabemos de nuestra historia y de dónde venimos, nos hace falta identidad, y sin identidad no tenemos claridad hacia dónde vamos o cuáles son los valores que deberían de guiarnos en el camino. Rock ‘n’ roll no es contaminación auditiva, diría AC/DC, rock ‘n’ roll tiene tradición y mensaje, y vale la pena indagar un poco para entender de dónde viene. Esta vez vamos a inmiscuirnos en las raíces del rock para conocer a los primeros pioneros, los que tal vez no eran muy guapos y tal vez no tenían dientes, pero sabían rockear y con sus esfuerzos dejaron el fundamento de la música que tanto queremos.

Elvis Presley – ladrón

Elvis Presley no compuso ninguna canción en su vida. Ya establecimos en otra contribución a El Circo del Rock que “That’s alright (mama)”, uno de los primeros hits de Presley, era un cover originalmente grabada por Arthur Crudup, un afroamericano y artista de blues en Chicago. Lo mismo pasa con “Hound Dog” que originalmente fue lanzada por la artista afroamericana Big Mama Thornton en 1953, años antes de volverse un hit con Elvis (aquí en una bonita versión en vivo). Tocar covers no es pecado, más bien ha sido parte central de la cultura del rock y muchos grandes artistas lo han hecho, incluyendo a Bob Dylan y Led Zeppelin, pero hay que reconocer el trabajo de los artistas originales (Edgar Zamora hace poco desarrolló este tema más a profundidad en una columna para Plaza Pública). Alrededor de Presley había gente turbia, como su manager “El Coronel” Parker, que ganaba mucha plata con el trabajo de otros. Elvis Presley se volvió la estrella blanca de una música que tenía un enorme pegue para muchísima gente, pero que en gran medida había sido desarrollada por artistas afrodescendientes y por el nivel de racismo de esa época se necesitaba de una cara blanca para no ofender a los que tenían la plata – la clase media blanca.

It’s a Long Way to the Top (If You Wanna Rock ‘n’ Roll)

El origen del rock no es ni limpio ni bonito. Entre las sangrientas raíces de la prehistoria del rock se encuentra el despojo de millones de africanos de sus tierras natales, su esclavitud en el continente americano y el sufrimiento en las plantaciones agrícolas del sur de los Estados Unidos. Es difícil exagerar los desafíos enfrentados por pioneros como Mamie Smith, Bessie Smith o Son House, que retaron a todo un sistema de opresión con su creatividad, y en el proceso sembraron las semillas de la música que aún da sentido y dirección a las vidas de billones de personas en el mundo. Mucha gente lo ignora, pero los que realmente saben del rock también saben rendir homenaje a los grandes – como hizo The White Stripes cuando incluyeron un cover de “Death Letter Blues”, escrito por Son House en el año 1930, en su disco “De Stijl” del año 2000. Es difícil imaginarse una música más rebelde y rockanrol que esas primeras grabaciones de blues.

“Nobody can sing the blues like Blind Willie McTell”

La mayoría de los pioneros del blues pasaron desapercibidos por el mainstream y la industria musical de los Estados Unidos ya que eran negros y pobres. No fue hasta después de sus fallecimientos que el mundo en general logró conocer la obra de artistas tan talentosos como Robert Johnson, que según la leyenda vendió su alma al diablo para mejorar su técnica en la guitarra, o Blind Willie McTell que al final de su vida abandonó el blues para volverse un predicador evangélico. Al igual que Johnson, Blind Willie McTell no llegó a conocer el reconocimiento que iba a tener después de su muerte, con Bob Dylan y Mark Knopfler dedicándole la canción “Blind Willie McTell” en 1983:

En su canción, Dylan y Knopfler no solamente rinden homenaje al legado musical de McTell, también ofrecen una letra que como pocas refleja el sufrimiento y explotación que están tan íntimamente relacionadas con el nacimiento del blues. Dice la canción:

See them big plantations burning, hear the cracking of the whip, smell that sweet magnolia blooming, see the ghosts of slavery ships. I can hear them tribes a-moaning, hear that undertaker’s bell, nobody can sing the blues like Blind Willie McTell.

La esclavitud fue prohibida en los Estados Unidos entre los años 1865 y 1866, más o menos una generación antes del inicio del siglo 20, pero la discriminación contra los afrodescendientes persistió hasta mucho después. No fue hasta 1964 que se prohibió la segregación y discriminación racial en Estados Unidos con la aprobación del “Civil Rights Act”. Antes de 1964, las personas afrodescendientes podrían ser llamadas al ejército para morir por su país, pero no tenían derecho de comer en ciertos restaurantes o estudiar en ciertos colegios. Además, en muchas partes del país, las autoridades negaban registrar a las personas afrodescendientes como votantes. La aprobación del Civil Rights Act fue un importante logro para la igualdad de derechos en Estados Unidos, pero llegó tarde y los siglos de racismo, explotación y discriminación dejaron heridas que persisten hasta hoy día.

Sister Rosetta Tharpe enseñó el blues a los europeos

Mientras en Estados Unidos se discutía si las supuestas “razas humanas” podían mezclarse en escuelas y restaurantes sin violar la palabra de Dios, en Europa surgió un fuerte interés por conocer al blues, la música que había dado luz al rock ‘n’ roll. Empezando en 1962, los grandes artistas del blues estadounidense se juntaron para una gira anual al Reino Unido llamado “American Folk Blues Festival” (los videos están en YouTube y son muy recomendados) donde participaron leyendas como Sugar Pie Desanto, Sonny Boy Williamson y Muddy Waters. En la gira de 1964, dice la leyenda, pasó algo muy histórico e importante para el desarrollo del rock – la primera documentación de un público europeo aplaudiendo en síncopa. Suena como una anécdota, pero tiene una importancia innegable para lo que iba a ser el rock. Las síncopas, por supuesto, son ritmos musicales que sorprenden o quiebran el ritmo o la marcha de una pieza musical. Son muy notables en la música ska y reggae, pero son también lo que da feeling al rock y lo que nos hace mover las caderas. En esta grabación de 1964, la artista Sister Rosetta Tharpe está tocando y cantando la canción “Didn’t it rain” ante un público mayoritariamente inglés y blanco en Manchester, Inglaterra:

La música suena genial, en gran parte gracias a la excelente artista que era Sister Rosetta Tharpe, pero también porque el público hace su parte y está aplaudiendo como se debe, marcando las síncopas. Para la mayoría de los lectores de El Circo Del Rock ha de ser poco notable, porque las síncopas hoy día forman parte de casi toda la música popular que nos rodea, pero no siempre fue así y mucho menos en Europa. Lograr que un público europeo marque las síncopas de una pieza musical en 1964 fue algo muy novedoso. Basta con observar el siguiente video, de los primeros momentos del mismo concierto en Manchester de 1964, donde Muddy Waters libra una heroica batalla en contra del público, y pierde:

El público no sabe cómo seguir el ritmo de la canción y sus aplausos, en vez de levantar el ánimo, resultan una eficiente mata pasiones. La razón del por qué estaban tan perdidos los ingleses es simplemente porque las síncopas son de origen africano y americano y no formaban parte del legado musical europeo, hasta que Sister Rosetta Tharpe llegó a Manchester y les enseñó cómo era la onda.

El blues llegó a Inglaterra y nació el rock

Entre las personas que dicen haber asistido a las giras del American Folk Blues Festival se encuentran Eric Clapton, Keith Richards, Brian Jones, Mick Jagger, Jimmy Page y John Paul Jones, y el impacto logrado es más que notable en la música que esos jóvenes grabaron en los años después. Una muestra del cariño que tenían esos ingleses por el blues de los afroamericanos es “Outside Woman Blues”, un cover grabada por Cream e incluida en el disco “Disraeli Gears” de 1967:

En la portada del disco, Cream erróneamente atribuyó la canción a “Arthur Reynolds”, pero el verdadero autor de la canción fue Blind Joe Reynolds quien la grabó en 1929:

https://www.youtube.com/watch?v=lomNaluJ-Tg

La historia del rock (y los archivos de YouTube) guardan muchísimas más historias por contar – como la del joven Johnny Allen Hendrix que tuvo que abandonar su tierra natal estadounidense para encontrar el merecido reconocimiento en Inglaterra – pero nuestro espacio es reducido. Para poner fin a este texto, pienso que vale la pena citar a Guns N’ Roses de su álbum de covers “The Spaghetti Incident?” de 1993:

A great song can be found anywhere. Do yourself a favor and go find the originals.